Índice de contenidos
- ¿Qué es el evento El Niño?
- ¿Por qué llueve durante El Niño?
- Algunos de los fenómenos que también influyen en las lluvias de Colombia
- Las lluvias se comportan de manera diferente en todo el país
- ¿Cómo influyen las lluvias en la disponibilidad de agua para el sistema eléctrico?
- Aportes hídricos y reservas: dos conceptos para entender el agua disponible
- La ubicación del agua también cuenta
- ¿Qué relación tiene El Niño con el sistema eléctrico colombiano?
Evento El Niño en Colombia: qué es, por qué llueve y qué relación tiene con el agua disponible
El evento El Niño muestra cómo las condiciones del océano y la atmósfera pueden influir en la disponibilidad de agua en distintas regiones del país y los aumentos de la temperatura. Aunque suele asociarse con menos lluvias, esto no significa que deje de llover. Lo importante es entender dónde ocurren esas precipitaciones y cómo impactan los aportes hídricos y las reservas de los embalses.
¿Qué es el evento El Niño?
El Niño es una fase de un fenómeno climático llamado ENSO1 que surge de la interacción entre el océano y la atmosfera. El ENSO tienen tres fases Neutral, La Niña (Fase Fría) y El Niño (Fase Cálida). En este último, las aguas superficiales del Pacífico tropical se calientan más de lo habitual y se modifica la interacción entre el océano y la atmósfera, generando cambios en los patrones de circulación del aire que pueden influir en el clima de diferentes regiones del mundo.
En Colombia, sus efectos suelen relacionarse con una disminución de las lluvias y un aumento de las temperaturas en algunas zonas, especialmente en las regiones Caribe, Andina y Pacífica. Sin embargo, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) señala que estos cambios no siguen un patrón único en todo el país.
En su Boletín de seguimiento al fenómeno ENOS n.º 217, publicado el 20 de octubre de 2026, el IDEAM confirmó la consolidación del fenómeno tras registrar condiciones oceánicas y atmosféricas asociadas a El Niño durante cinco periodos consecutivos de tres meses.
Consulta la información aquí: Boletín de seguimiento al ciclo ENOS
¿Por qué llueve durante El Niño?
El evento El Niño modifica la cantidad y distribución de las precipitaciones respecto a los valores habituales de cada región. Esto significa que, aunque en algunas zonas puede llover menos de lo normal durante varios meses, igualmente pueden presentarse aguaceros, tormentas o periodos lluviosos.
Para comprender la influencia de El Niño es necesario analizar la cantidad de lluvia acumulada durante periodos más amplios y compararla con los registros históricos de cada región.
Algunos de los fenómenos que también influyen en las lluvias de Colombia
Según el IDEAM, El Niño puede favorecer temperaturas más altas y lluvias por debajo de lo habitual en algunas regiones de Colombia, pero no significa que deje de llover.
Pueden presentarse lluvias fuertes en días específicos, aunque la lluvia acumulada durante el mes sea menor de lo habitual.
La Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT)
De acuerdo con el Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá (SIATA), la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) es una franja de baja presión atmosférica que rodea la Tierra cerca del Ecuador, donde convergen los vientos del hemisferio norte y del hemisferio sur que generan nubes y lluvias intensas. Se mueve durante el año siguiendo el sol y su paso por Colombia se da en dos periodos del año generando temporadas de lluvias, incluso cuando hay años con El Niño presente.
Primera temporada: marzo, abril y mayo.
Segunda temporada: septiembre, octubre y noviembre.
La Oscilación Madden-Julian
De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) la Oscilación Madden-Julian es un fenómeno atmosférico que se desplaza alrededor del planeta y modifica nubosidad, lluvias y vientos. Tiene un periodo de 30 a 60 días y dos fases que pueden ocurrir varias veces en una misma temporada.
Fase húmeda: más lluvias.
Fase seca: menos lluvias.
Las Ondas del Este
Las Ondas del Este son perturbaciones atmosféricas que se desplazan desde el océano Atlántico hacia América. A su paso, pueden incrementar la nubosidad y favorecer lluvias de diversa intensidad en distintas regiones del país, especialmente en sectores del Caribe y la región Andina.
La interacción de estos fenómenos explica por qué las lluvias pueden seguir presentándose durante un evento El Niño.

Las lluvias se comportan de manera diferente en todo el país
El seguimiento del IDEAM permite ver estas diferencias. Según el Boletín ENOS n.º 217, durante septiembre de 2026 se registraron lluvias por encima del promedio en algunas zonas del centro y sur de la región Andina.
Al mismo tiempo, amplias áreas de las regiones Caribe, Andina y Pacífica presentaron lluvias por debajo de lo normal. En sectores de La Guajira, los Santanderes, Valle del Cauca y Huila, las precipitaciones estuvieron muy por debajo de sus valores habituales. Esto ayuda a entender por qué puede estar lloviendo en una ciudad mientras otras zonas del país reciben menos agua de la esperada.
¿Cómo influyen las lluvias en la disponibilidad de agua para el sistema eléctrico?
Aunque las lluvias son una de las principales fuentes de agua para los ríos y embalses, su impacto en el sistema eléctrico depende de dónde ocurren y de cuánta agua llega efectivamente a las cuencas que abastecen las plantas hidroeléctricas.
Por esta razón, durante El Niño es necesario analizar los aportes hídricos, es decir, el agua que ingresa a las cuencas y embalses asociados al Sistema Interconectado Nacional.
Cuando las lluvias disminuyen en las zonas que alimentan estas cuencas, los aportes pueden reducirse y dificultar la recuperación de las reservas de agua almacenadas. Por eso, para el seguimiento energético importa tanto la cantidad de lluvia como el lugar donde cae y la forma en que llega a los embalses.
Aportes hídricos y reservas: dos conceptos para entender el agua disponible
Al analizar la disponibilidad de agua para la generación de energía es importante diferenciar dos conceptos:
Aportes hídricos: son las entradas de agua que reciben las cuencas y embalses asociados al Sistema. Al compararlas con su media histórica, es posible identificar si están por encima o por debajo de lo habitual.
Reservas de los embalses: corresponden al agua almacenada que puede respaldar la generación de energía.
Según el Boletín Energético n.º 365 de XM, publicado el 23 de octubre de 2026, los aportes hídricos del Sistema Interconectado Nacional se ubicaban en el 60.51 % de la media histórica para lo corrido de octubre. Este dato indica que los aportes estaban por debajo de lo habitual para ese periodo, pero no significa que los embalses tuvieran ese mismo nivel de almacenamiento.
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La ubicación del agua también cuenta
El mismo boletín muestra diferencias entre regiones. Con corte al 23 de octubre de 2026, los aportes de Antioquia se ubicaban en el 48.02 % de su media histórica; los del Caribe, en el 84.65 %, y los de la región Centro, en el 84.22 %.
¿Qué relación tiene El Niño con el sistema eléctrico colombiano?
La generación hidroeléctrica aprovecha el agua para producir electricidad. Por eso, los cambios en las lluvias y en los aportes a las cuencas son relevantes para el seguimiento del sistema eléctrico colombiano.
Cuando llega menos agua durante un periodo prolongado, la recuperación de los embalses puede ser más lenta. Al mismo tiempo, el Sistema debe continuar atendiendo la demanda de energía de hogares, empresas e industrias.
De acuerdo con el Boletín Energético n.º 365, los aportes hídricos acumulaban seis meses consecutivos por debajo de la media histórica, una condición que se analiza junto con otras variables como la demanda de energía, la generación disponible y las condiciones de la red.
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